
El Tío Sam durante una protesta de simpatizantes de Maduro en Caracas. Foto: AP / Ariana Cubillos
Luego de la jornada electoral en la que se renovaron los gobiernos regionales de Venezuela (unos comicios improvisados por el mandatario Nicolás Maduro y condenados incluso por el secretario general de la OEA), la oposición de ese país quedó desarticulada, partida entre los que, desde fuera de la Mesa de la Unidad Democrática (la que agrupaba a todos los inconformes con el gobierno), condenaron a ésta por sumarse al proceso; y desde dentro, quienes culpan de la derrota a la abstención y los que responsabilizan al órgano electoral.
Por: Marjuli Matheus Hidalgo - Revista Proceso
Por: Marjuli Matheus Hidalgo - Revista Proceso